Cuando antes veía a un
náufrago sediento pero rodeado de agua, en las películas siempre se dice que, pase lo que pase,
nunca sacies tu sed con el agua del mar. Si lo haces, tal vez notarás cierta saciedad, pero entonces no tardará mucho en
llegarte la muerte.
En las películas nunca explican la razón de esa ley, aunque parece una ley intocable.
Vamos a explicar por qué.