El
termómetro, ya sea clásico o digital, se utiliza para medir la temperatura, entre otras, la corporal (y se ponía al lado de una bombilla cuando fingías estar enfermo, momentos antes de que tu señora madre, sorprendida, viera que estabas a 50 grados y por lo tanto tuvieras que estar muerto).
Pero si lo normal es estar a unos 36’8 ºC, ¿por qué es así?
¿Por qué elige el cuerpo esa temperatura? Parece ser que es ahora cuando lo hemos averiguado. Descúbrelo tras el salto.
Aparentemente, es la temperatura perfecta. Aunque oscile (según el sujeto, entre 36’5 ºC y 37’2 ºC), parece que es cuando es lo suficientemente cálida como para
prevenir las infecciones por hongos, pero no tan caliente como para tener que estar
manteniendo constantemente nuestro metabolismo (¡deberíamos comer casi constantemente!).